Viena... ¿aburrida? - El Outlet de los jóvenes viajeros
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Viena… ¿aburrida?

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01 dic Viena… ¿aburrida?

¿Quién dijo que Viena era aburrida? ¿QUIÉN? Es cierto que es un lugar histórico, con mucho encanto, que es la ciudad de la música y que si afinas el oído puedes sentir a Strauss, Beethoven o Mozart por todos los rincones. Tampoco podemos olvidar que la Ópera es la señora del lugar y que tienes entre más de 100 museos para elegir. ¡Ah! y que los palacios son uno de los atractivos de la capital austriaca. Pero pese a todo esto, Viena también ha permitido que el aire clásico se renueve.

vienna-674855_1280Esta ciudad monumental te obliga a hacer una parada en algunos de sus lugares más emblemáticos para que la puedes conocer: la Ópera, como te dijimos antes, o la Ringstrasse, su avenida más importante, donde se encuentran los edificios más famosos de la ciudad (en ella puedes encontrar el Parlamento de Austria). No obstante, también te empuja hacia otros de sus rincones más modernos sin perder la esencia del café y de la música.

5331507172_68f7db6989_oUno de esos rincones lo encontramos muy cerca del centro, a quince minutos a pie descubrimos el Karmeliteviertel y sus coloridas terrazas. Este mercado está en una pequeña plaza con mucha vida, donde puedes degustar reinterpretaciones de los platos típicos de la cocina vienesa. El restaurante Schöne Perle o el Das Engel te ofrecen ese encanto que esperas encontrar en Viena, pero si prefieres cocina internacional de calidad a buenos precios no puedes perderte el Skopik & Lohn. Dejando los restaurantes de lado, os hemos prometido no perder la esencia del oro negro, del café. Así que no puedes visitar Viena sin haber rellenado el hueco del postre.

La tranquilidad se palpa en el Hawelka, un antiguo local que fue el punto de reunión de escritores, artistas, músicos e intelectuales durante la II Guerra Mundial. Hoy día puedes seguir respirando ese aire inquieto y curioso de los pensadores de la época, pero si lo que prefieres es una visita por los cafés más típicos te invitamos a conocer el Café Central: situado en el centro de Viena, era otro de los favoritos de los intelectuales de la ciudad; sin embargo, es sin duda su café y su repostería lo que aún lo mantienen en pie. Aunque si sueñas con viajar al pasado y sentarte sobre sofás de terciopelo rojo… el Café Sperl tiene ese aire romántico que buscas. Por último, no podíamos irnos sin probar la tarta Sacher, el emblema del Hotel Sacher. Aunque sea un tópico, tampoco hay razón para dejar atrás una tradición, y pese a que este lugar tiene muchas más cosas por las que ser recordado, no podéis perderos este famoso pastel.

Elena González Blázquez
elenalandmefar@gmail.com

Tengo apellidos, pero puedes llamarme Elena. Voy a ser una de tus guías turísticas en este blog tan particular, pero que conste que a mis 23 años sigo sin saber leer un mapa como es debido. Para dudas, ruegos, lloros o preguntas puedes escribirme a: elenalandmefar@gmail.com

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